El sector de turismo romántico reporta menor actividad por factores económicos, aunque prevé repunte en el último trimestre del año con mayor demanda internacional.
CANCÚN, Q. Roo.- La industria de bodas destino en el Caribe Mexicano registró una desaceleración durante los meses de junio y julio de 2026, derivado de la situación económica, lo que ha colocado este periodo como una temporada baja dentro del sector.
La presidenta ejecutiva del Consejo Mexicano de Experiencias y Turismo Romántico (Comextur), Elena Rodríguez, explicó que a diferencia de años anteriores, estos meses dejaron de ser una temporada media para convertirse en un periodo de menor actividad, aunque se mantiene la expectativa de recuperación hacia el último trimestre del año.
De acuerdo con la representante del sector, la proyección apunta a que octubre y noviembre vuelvan a concentrar la mayor demanda de bodas destino, con destinos como Costa Mujeres posicionándose como uno de los más atractivos dentro del Caribe Mexicano.
Rodríguez señaló que uno de los objetivos del sector es fortalecer la promoción del destino para evitar una nueva temporada baja en 2027, en un contexto donde factores como el sargazo, eventos internacionales y cambios en la demanda turística han impactado la dinámica del mercado en los últimos años.
Indicó además que desde hace aproximadamente cuatro años se ha observado una tendencia a la baja en algunos destinos como Tulum y Playa del Carmen, aunque Quintana Roo se mantiene como líder en este segmento.
Los principales mercados emisores continúan siendo Canadá y Estados Unidos, que concentran alrededor del 80% de las bodas destino realizadas en el estado. El gasto promedio por invitado oscila entre dos mil y tres mil dólares, con estancias de tres a cinco noches.
En el caso de las bodas internacionales, la asistencia promedio se ubica entre 60 y 80 personas, mientras que en las ceremonias nacionales puede llegar a alrededor de 100 invitados.
Además de las bodas civiles, el Caribe Mexicano mantiene una oferta diversificada con ceremonias mayas, hindúes y persas, lo que ha ampliado la cadena de proveeduría del sector, incluyendo nuevos servicios especializados dentro de la industria del turismo romántico.