Mérida, Yuc.- La Zona Arqueológica de Chichén Itzá reanudará actividades este lunes 1 de junio luego de que autoridades y artesanos alcanzaran acuerdos que permitieron poner fin al conflicto que durante los últimos días generó cierres e incertidumbre en torno al acceso al sitio.
La reapertura fue confirmada mediante un comunicado conjunto emitido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Gobierno de Yucatán y el Ayuntamiento de Tinum, tras diversas mesas de diálogo con las y los comerciantes que realizan actividades dentro de la zona arqueológica.
Durante los días de conflicto, la situación generó preocupación entre prestadores de servicios turísticos, visitantes y comunidades de la región, debido a la importancia de Chichén Itzá como uno de los principales atractivos turísticos del país. Incluso, algunas agencias de viajes suspendieron recorridos de manera preventiva ante el riesgo de bloqueos o interrupciones.
Las autoridades informaron que los acuerdos forman parte de una estrategia de ordenamiento que busca fortalecer la actividad turística y comercial, además de mejorar las condiciones para las familias que dependen económicamente de la afluencia de visitantes.
Como parte de las medidas acordadas, se confirmó que el acceso de turistas se realizará exclusivamente a través del Centro de Atención a Visitantes (CATVI), esquema que forma parte del nuevo modelo de organización implementado en el sitio arqueológico.
De acuerdo con las autoridades, este mecanismo permitirá ofrecer una experiencia más ordenada para los visitantes, además de facilitar una operación más eficiente de las actividades económicas relacionadas con el destino.
La reapertura representa un respiro para el sector turístico de Yucatán y del Caribe Mexicano, ya que Chichén Itzá forma parte de los principales circuitos turísticos nacionales e internacionales y recibe cada año a miles de visitantes provenientes de distintas partes del mundo.
El INAH y el Gobierno de Yucatán reiteraron su compromiso de continuar trabajando de manera coordinada para preservar el patrimonio cultural, impulsar el desarrollo de las comunidades locales y consolidar un modelo turístico sustentable e incluyente alrededor de uno de los sitios arqueológicos más emblemáticos de México.