La pareja abandonó su residencia en Brignoles junto a sus hijos ante el avance del fuego que azota el sur de Francia. En una carta al alcalde de la localidad expresaron su preocupación y prometieron apoyar la reconstrucción de la comunidad.
País. Los actores George y Amal Clooney tuvieron que abandonar su residencia ubicada en Brignoles, al sureste de Francia, debido al avance de los incendios forestales que continúan afectando amplias zonas del país y que ya son considerados una de las peores emergencias ambientales de su historia reciente.
De acuerdo con un representante del actor, la pareja evacuó la propiedad junto a sus hijos mellizos, Ella y Alexander, de nueve años, como medida preventiva ante la cercanía de las llamas.
Antes de dejar la localidad, los Clooney enviaron una carta al alcalde de Brignoles, Didier Brémond, en la que manifestaron su incertidumbre sobre el destino de su vivienda y expresaron su solidaridad con los habitantes de la comunidad.
“En este momento no sabemos si nuestra hermosa casa sobrevivirá a este terrible momento”, señalaron en el mensaje. Asimismo, aseguraron que, independientemente de lo que ocurra con su propiedad, permanecerán comprometidos con la recuperación de la localidad.
“Esperamos que usted y todos los habitantes de nuestra ciudad estén a salvo. Amal y yo somos parte de esta comunidad y contribuiremos a reconstruirla. Amamos Brignoles y a los amigos que viven aquí”, añadieron.
La región de Provenza-Alpes-Costa Azul, donde se encuentra la residencia del matrimonio, ha sido una de las más afectadas por la emergencia. Las autoridades ordenaron la evacuación de alrededor de 3 mil personas mientras los equipos de emergencia continúan combatiendo un incendio que permanece fuera de control y cuya extensión ya supera varias veces la superficie de París.
La crisis no se limita al sureste francés. En la región de Gironda, otro incendio de grandes proporciones obligó a evacuar a más de 224 mil personas entre residentes y turistas durante los momentos más críticos, aunque parte de la población ya ha podido regresar a sus hogares.
Ante la magnitud del desastre, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, calificó la situación como la más grave que ha enfrentado el país desde la Segunda Guerra Mundial. El mandatario advirtió que más de 160 mil hectáreas han sido consumidas por el fuego y alertó que la temporada de incendios aún no ha concluido, por lo que el riesgo de nuevos siniestros sigue siendo elevado.
Mientras continúan las labores para contener las llamas, miles de familias permanecen desplazadas y diversas comunidades enfrentan la incertidumbre por los daños ocasionados por una temporada de incendios sin precedentes.
Información: Excélsior.