TULUM, Q. ROO.— La reciente gira de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, por este municipio caribeño dejó al descubierto una clara lectura de poder: desprecian a Diego Castañón Trejo al marginarlo de las decisiones estratégicas e imágenes principales durante la atención a la emergencia económica y ambiental que atraviesa el destino.
Mientras el Gobierno Federal y la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, tomaron las riendas para hacer frente a la contingencia del sargazo y dialogar con el sector empresarial, el presidente municipal de Tulum quedó reducido a un papel secundario en una agenda que exigía su liderazgo.
Un edil ausente en medio de la crisis turística
Las actividades de mayor relevancia institucional —como la reunión privada con empresarios y hoteleros, el recorrido de supervisión por el Parque del Jaguar y la zona costera, así como la Conferencia del Pueblo celebrada en el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto— fueron encabezadas exclusivamente por Sheinbaum y Lezama junto al gabinete federal.
La marginación del munícipe contrasta gravemente con la realidad que enfrentan los habitantes de Tulum. Hoteleros y comerciantes reportan una caída sostenida en la llegada de visitantes, cierres de pequeños negocios y un golpe severo del sargazo en las playas. Ante la incapacidad de la administración local para contener el impacto económico, fue la Federación la que asumió el rescate de la joya turística.
| Evento Clave de la Gira | Liderazgo Visibles | Situación de Diego Castañón |
| Reunión con sector hotelero | Claudia Sheinbaum / Mara Lezama | Ausente del primer plano |
| Supervisión Parque del Jaguar | Gobierno de México / Estado | Sin participación activa |
| Conferencia en el Aeropuerto | Gabinete Federal / Gobernadora | Relegado de los anuncios |
Reacción tardía y vacíos en el Palacio Municipal
En los días previos al arribo presidencial, el Ayuntamiento de Tulum apresuró cuadrillas de limpieza en algunas playas públicas, acción que fue señalada en redes sociales como una simulación de última hora. Tras el inicio formal de la gira, Castañón Trejo desapareció de la agenda pública y de los canales oficiales del gobierno municipal.
Su reaparición ocurrió únicamente a través de un video grabado con posterioridad, en el cual agradeció las gestiones de la Presidenta y la Gobernadora respecto al Parque del Jaguar, proyectos en cuyos anuncios ni siquiera tuvo un lugar protagónico. La percepción ciudadana y política apunta a que las riendas del municipio ya no se manejan desde el Palacio Municipal de Tulum.
“En política, la forma es fondo y las ausencias comunican. Cuando el Gobierno Federal asume el control directo de una crisis local sin dar espacio al alcalde, el mensaje de desconfianza es contundente.”
Desprecian a Diego Castañón en el momento más crítico para Tulum
El aislamiento político del alcalde ocurre en el contexto más complejo para el municipio en años recientes. A la desaceleración del turismo y la invasión de la macroalga se suman serias denuncias de empresarios por cobros indebidos y presuntas extorsiones, además del evidente deterioro en la prestación de servicios públicos básicos.
Por si fuera poco, la gobernabilidad interna del Ayuntamiento se mantiene bajo escrutinio tras la polémica aprobación del nuevo tesorero municipal en una sesión virtual cuestionada por la propia síndica, quien advirtió la falta de un expediente legal completo para validar dicho nombramiento.
La visita de Claudia Sheinbaum confirmó que, ante la incapacidad operativa local, la Federación ha tomado el control de Tulum, dejando una fotografía política donde el alcalde actual ha perdido todo el peso institucional.