Cancún, Quintana Roo.- La reducción de conectividad aérea derivada de la quiebra de la aerolínea Spirit Airlines y el reacomodo de rutas en Estados Unidos por la Copa Mundial de Futbol 2026 comienzan a impactar al sector turístico de Quintana Roo, que registró durante la última semana su nivel más bajo de ocupación hotelera en lo que va del año.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur), del 6 al 12 de junio el Caribe Mexicano recibió 374 mil 320 visitantes, alcanzando una ocupación hotelera promedio estatal de apenas 56 por ciento.
Entre los destinos con mejores resultados se ubicaron Costa Mujeres con 67.4 por ciento de ocupación, Cancún con 59.9 por ciento, Cozumel con 57.3 por ciento y Riviera Maya con 53.2 por ciento. En contraste, Tulum registró 42.1 por ciento y Grand Costa Maya apenas 29.1 por ciento.
El presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, Rodrigo de la Peña Segura, reconoció que las expectativas generadas por el Mundial no se han reflejado en los resultados esperados para los destinos turísticos de Quintana Roo.
Especialistas atribuyen la situación a la pérdida de más de 900 mil asientos aéreos programados entre mayo y agosto hacia y desde el Caribe Mexicano, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El director del Centro de Investigación en Turismo Sostenible (STARC) de la Universidad Anáhuac Cancún, Francisco Madrid Flores, explicó que Spirit Airlines representaba por sí sola alrededor de 300 mil asientos dentro de esa oferta aérea, por lo que su salida del mercado generó un impacto considerable en la conectividad de la región.
Además, señaló que Estados Unidos ha fortalecido la conectividad hacia las ciudades sede del Mundial, lo que ha provocado que una parte importante de los viajeros opte por dirigirse directamente a esos destinos en lugar de elegir sitios turísticos complementarios como el Caribe Mexicano.
Madrid Flores recordó que estudios especializados estiman que, incluso en escenarios optimistas, el Mundial generaría alrededor de 800 mil visitantes adicionales en todo México, una cifra menor a las expectativas que algunos sectores turísticos habían proyectado.
Ante este panorama, empresarios hoteleros anticipan una temporada de verano desafiante, marcada por una menor disponibilidad de vuelos internacionales y una creciente competencia por atraer visitantes en uno de los periodos más importantes para la actividad turística del estado.