Las unidades representan cerca del 10 por ciento del padrón registrado en la zona y podrán volver a navegar hasta cumplir con los requisitos establecidos por la autoridad marítima.
CHETUMAL.— La Capitanía de Puerto con sede en Chetumal retiró las autorizaciones de navegación a aproximadamente 200 embarcaciones que operan en la Bahía de Chetumal y la Laguna de los Siete Colores de Bacalar, luego de que no acreditaran el cumplimiento del Certificado de Seguridad requerido para realizar actividades en esos cuerpos de agua.
La dependencia, perteneciente a la Secretaría de Marina (Semar), informó que las unidades suspendidas representan alrededor del 10 por ciento del padrón de casi dos mil embarcaciones registradas en la zona, entre particulares y prestadores de servicios turísticos.
La medida fue aplicada tras las inspecciones periódicas realizadas por la autoridad portuaria, con el objetivo de verificar que las embarcaciones cumplan con las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de tripulantes y pasajeros.
El capitán de puerto, Román Bustos Gómez, explicó que entre las principales irregularidades detectadas se encuentran fallas en equipos de salvamento, deterioro en los cascos, luces de navegación fuera de servicio y extintores con la carga vencida.
Señaló que mientras las embarcaciones no corrijan estas deficiencias, no podrán obtener nuevamente la autorización para navegar, debido a que representan un riesgo para quienes utilizan estos servicios.
Bustos Gómez indicó que, cuando se detectan anomalías, la Capitanía de Puerto entrega una notificación a los propietarios con las observaciones correspondientes y establece un plazo para realizar las reparaciones necesarias antes de solicitar una nueva revisión.
Posteriormente, se programan inspecciones de seguimiento para confirmar que las condiciones de seguridad hayan sido atendidas en su totalidad.
El funcionario recordó que todas las embarcaciones registradas están sujetas a revisiones periódicas, mientras que aquellas dedicadas a actividades turísticas y recreativas deben someterse obligatoriamente a una verificación anual.
Aunque reconoció el número de unidades suspendidas, descartó que exista una situación de alarma para el sector náutico, al señalar que la mayoría de las fallas detectadas pueden ser corregidas en un periodo relativamente corto.
Finalmente, exhortó a propietarios y operadores a mantener actualizada su documentación y conservar sus embarcaciones en óptimas condiciones, a fin de garantizar una navegación segura en la Bahía de Chetumal y la Laguna de Bacalar.