El sector hotelero advierte que miles de alojamientos operan fuera de zonas con infraestructura adecuada y pide fortalecer la regulación para evitar riesgos a visitantes y presión sobre los servicios públicos.
Tulum, Quintana Roo.— La expansión de las rentas vacacionales en Tulum, particularmente aquellas ubicadas en zonas apartadas o incluso dentro de áreas de invasión, representa un riesgo para los turistas y genera presión adicional sobre los servicios públicos, advirtió David Ortiz Mena, presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano (CHCM).
El también presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum señaló que la proliferación de plataformas como Airbnb no solo está relacionada con la especulación inmobiliaria, sino también con la construcción acelerada de desarrollos que no siempre cuentan con las condiciones necesarias para recibir visitantes.
Advirtió que una mala experiencia en alguno de estos alojamientos puede afectar la imagen de todo el destino turístico, independientemente de que el establecimiento opere de manera particular.
Presión sobre servicios públicos
Ortiz Mena explicó que quienes se hospedan en estas propiedades requieren agua potable, drenaje, electricidad, recolección de basura y seguridad, servicios que pueden verse rebasados cuando los alojamientos se encuentran en zonas que carecen de infraestructura suficiente.
A esto se suma, dijo, la construcción de edificios que permanecen inconclusos debido a que fueron desarrollados bajo la expectativa de obtener ganancias mediante las rentas vacacionales, pero que posteriormente pueden convertirse en puntos de inseguridad.
El dirigente empresarial consideró que la regulación en Quintana Roo avanza con retraso respecto de otros destinos internacionales. Como ejemplo mencionó a España, donde existen mecanismos para registrar la identidad de las personas que se hospedan en este tipo de propiedades.
También hizo referencia a París, donde una vivienda principal puede destinarse a renta turística por un periodo limitado, mientras que las propiedades adicionales están sujetas a autorizaciones y condiciones específicas.
Tulum concentra más de 4 mil rentas
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur), las plataformas de renta vacacional, particularmente Airbnb, representan alrededor del 19% de la oferta total de hospedaje del estado.
Ortiz Mena detalló que en Tulum existen 4 mil 295 rentas vacacionales activas, mientras que en Cancún se contabilizan 6 mil 273. Sin embargo, destacó que Cancún cuenta con una oferta hotelera aproximadamente cuatro veces mayor que la de Tulum.
En Tulum, además, alrededor del 95% de las unidades corresponden a propiedades completas, y no a habitaciones dentro de viviendas.
El representante hotelero sostuvo que parte de esta oferta se encuentra en sitios que no cuentan con infraestructura o condiciones adecuadas para recibir turistas, incluyendo algunas zonas de invasión.
Piden mayor control
Otro de los retos señalados es garantizar que las rentas vacacionales cumplan con el pago del Derecho de Saneamiento Ambiental (DSA). Aunque la legislación municipal establece obligaciones para anfitriones e intermediarios de las plataformas, el sector considera necesario fortalecer los mecanismos para garantizar que el cobro sea efectivamente realizado y enterado a las autoridades.
Estos recursos son destinados a acciones de saneamiento y atención ambiental que también benefician a quienes utilizan las plataformas de hospedaje.
Ortiz Mena aclaró que el sector hotelero no busca eliminar las rentas vacacionales, sino establecer una regulación más efectiva y condiciones de operación similares entre los distintos modelos de hospedaje.
El objetivo, señaló, es proteger la imagen turística de Tulum, garantizar una experiencia segura para los visitantes y asegurar que la actividad genere una derrama económica que contribuya a la creación de empleos y al pago de impuestos.