Cancún. El hotel Paradisus Cancún, propiedad de la cadena española Meliá Hotels International, se mantiene como el complejo más rentable de toda la compañía a nivel mundial, con ingresos anuales cercanos a los 100 millones de dólares y beneficios brutos estimados en 25 millones de dólares.
Ubicado en la emblemática pirámide de la zona hotelera de Cancún, el resort comparte protagonismo arquitectónico con otro complejo de diseño similar perteneciente a Oasis Hotels & Resorts, vinculado al empresario Pedro Pueyo.
La cadena hotelera destacó que, con 678 habitaciones, Paradisus Cancún aporta el 4.2 por ciento de los ingresos globales de Meliá, dentro de una cartera cercana a los 400 hoteles, además de generar el 4.1 por ciento del EBITDA total de la empresa.
Luego de una inversión de 50 millones de dólares destinada a la renovación integral de cerca de 700 suites y a la modernización de sus experiencias de hospedaje, el complejo anunció oficialmente su reapertura esta primavera, marcando una nueva etapa para uno de los hoteles más representativos del Caribe mexicano.
El presidente y CEO de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer Jaume, señaló que Cancún continúa siendo un destino resiliente incluso en contextos internacionales complicados, y subrayó que México representa uno de los mercados estratégicos más importantes para el crecimiento de la firma española.
Además, reiteró que la compañía mantendrá sus planes de inversión en el país, donde ha logrado consolidar una fuerte presencia turística y hotelera.
En el ámbito corporativo, también trascendió que la firma de inversión Stoneshield Capital, encabezada por Felipe Morenés Botín y Juan Pepa, incrementó su participación accionaria en Meliá hasta alcanzar el 9.5 por ciento.
Con este movimiento, Stoneshield se convierte en el segundo mayor accionista de la cadena hotelera, únicamente detrás de la familia Escarrer, además de asegurar un asiento dentro del consejo de administración que será ocupado por Juan Pepa.