El exagente de inteligencia argentino permaneció casi 11 años en México y fue detenido en el Aeropuerto de Cancún en 2019; en Quintana Roo estuvo relacionado con varios establecimientos.
Cancún, Quintana Roo.— Después de casi 11 años de permanecer en México, Raúl Martins, exintegrante de la Secretaría de Inteligencia de Argentina (SIDE), fue extraditado a Buenos Aires, donde enfrentará acusaciones por asociación ilícita, lavado de dinero y trata de personas.
El caso tiene un vínculo directo con Cancún, ciudad en la que Martins se estableció después de abandonar Argentina y donde, de acuerdo con investigaciones judiciales, desarrolló negocios relacionados con una estructura dedicada a la explotación sexual.
Martins, de 77 años, llegó a México en 2003. En Quintana Roo estuvo relacionado con establecimientos como Mix Sky Lounge, Kiss Night Club, Barber Spa y The 5 Senses, mientras que en Argentina mantenía vínculos con una red de locales nocturnos.
Investigaciones citadas en el expediente señalan que las actividades atribuidas a Martins en México le habrían generado ganancias cercanas a 1.8 millones de dólares.
Su detención ocurrió en Cancún
El 3 de octubre de 2019, Martins fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Cancún cuando intentaba viajar a Belice. La captura ocurrió después de que la justicia argentina ordenara su detención por las investigaciones relacionadas con la presunta red.
Tras ser detenido, interpuso diversos recursos legales para evitar su extradición. En 2023, Marcelo Ebrard, entonces secretario de Relaciones Exteriores, firmó la orden para enviarlo a Argentina, pero un recurso presentado posteriormente frenó el procedimiento.
Martins permaneció entonces bajo arresto domiciliario en un condominio de Cancún, hasta que finalmente se concretó su traslado a Buenos Aires.
Su actividad empresarial en la ciudad también estuvo relacionada con Mix Sky Lounge, establecimiento que fue clausurado por autoridades y posteriormente reabierto bajo otra administración.
El lugar incluso quedó relacionado con una controversia política en Argentina luego de que Mauricio Macri, entonces jefe de Gobierno de Buenos Aires, y su esposa, Juliana Awada, fueran fotografiados en el establecimiento durante una visita a Cancún en 2010.
Una denuncia que abrió el caso
La investigación tomó fuerza después de que Lorena Martins, hija del exagente, lo denunció en 2011 ante tribunales federales argentinos, acusándolo de encabezar una estructura dedicada a la explotación sexual.
El expediente fue retomado en 2016 por el fiscal Federico Delgado y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex).
Los investigadores sostienen que la organización operaba desde hacía décadas y tenía presencia en al menos una decena de establecimientos de Buenos Aires. Entre los señalados figuran familiares de Martins, encargados de locales y exintegrantes de la policía argentina.
Tras su llegada a Argentina, Martins quedó a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal Federal 7, que deberá continuar con el proceso judicial pendiente.
La extradición ocurrió en el marco de una operación bilateral entre México y Argentina. El 20 de agosto, Argentina entregó a México a un ciudadano identificado como Fernando “N”, mientras se destrababa el traslado de Martins.
El exintegrante de la SIDE deberá responder ante la justicia argentina por los delitos que se le imputan y por su presunta participación en una estructura dedicada a la explotación sexual y al lavado de dinero.