CDMX.- Cruz Azul es el nuevo rey del futbol mexicano y consiguió su décima estrella en la que por un año había su casa: Ciudad Universitaria, la que se pintó de celeste y apagó el azul y oro porque los que terminaron perdieron (2-1) fueron los Pumas, y en su propio terreno. Y en la Final de dos técnicos mexicanos, Joel Huiqui, con ecuanimidad, humildad y discreción, le terminó ganando la partida a Efraín Juárez y sus felinos.
El Pedregal tembló y cómo no si en sus entrañas dos de los grandes del futbol mexicano pelearon por el campeonato: Pumas y Cruz Azul, quienes fueron los protagonistas de una Gran Final épica, histórica y con una rivalidad entre sus aficionados que ha crecido en los últimos años, y eso se reflejó en las tribunas del Estadio Olímpico Universitario, donde más de 45 mil personas, auriazules y celestes defendían ‘a muerte” a los suyos. Aunque todo estaba en manos de Efraín Juárez y Joel Huiqui, y sus mejores hombres que sabían que en cada metro del terreno de juego se estaban jugando el orgullo y la distinción de ser el Campeón.
Desde el inicio, el encuentro fue parejo . Por un lado Pumas salió al campo con lo mejor que tenía. Mientras que La Máquina mantuvo a los elementos con los que enfrentó la Ida y acabó empatando a cero.
Keylor Navas, como siempre, intervino claramente en varias ocasiones para evitar el gol celeste. Y aunque La Máquina insistía en atacar y perforar el marco que resguardaba el tico, hubo una tensa calma para los felinos cuando al minuto 30, Robert Morales disparó de lejos directo a la portería de Kevin Mier, y convirtió el gol.
Pumas tenía la ventaja y era cuestión de cuidarla y tomar precauciones porque los celestes no iban a tolerar la derrota, y para mejor salió de cambio Paradela y entró el ‘Toro’ Fernández acompañado de abucheos porque la afición no olvida que fue puma.
Empezando en segundo tiempo, Universidad sorprendió a los celestes con un disparo de Juninho que sí entró, pero fue anulado, pero minutos (53’) después, un error de Rubén Duarte acabó siendo autogol y ahí se empató la pizarra, pues le fue válida la anotación a favor de Cruz Azul.
La lluvia que empezó a caer desde el primer tiempo, no cesaba y ni así los miles de asistentes se movían de su lugar. Todos querian ser testigos de si es que Pumas o Cruz Azul era el nuevo Campeón. Aunque al grito de “¡Sin estadio, sin estadio!”, la afición felina le cantaba a la cementera, y justo el hecho de ‘pelearse’ por CU incrementó la rivalidad.
Mientras que en el campo, los de Efraín Juárez y Joel Huiqui seguían en una batalla campal, y el balón se negaba a entrar en cualquiera de las dos porterías.
La balanza no se había inclinado para ningún lado, pero por mala suerte para Pumas, en la recta final del tiempo regular, Uriel Antuna salió expulsado, y minutos después también Ángel Rico se ganó la tarjeta roja, y las expulsiones fueron lo que hizo que a los felinos se les saliera el juego de las manos.
Ya en tiempo complementario, los celestes comenzaron su fiesta gracias al gol de Rodolfo Rotondi y que era el que senteciaba la Final a favor de Cruz Azul, y así fue. La Máquina puede ya presumir de haber ganado su décimo título
Fuente Esto