La pareja celebró su enlace el 11 de agosto en la sala de su casa en Cascais, rodeada únicamente por sus hijos. Ambos eligieron atuendos personalizados de Gucci para una ceremonia marcada por la privacidad y el significado familiar.
Ciudad de México.— Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez revelaron nuevos detalles de la boda íntima que celebraron el pasado 11 de agosto en Cascais, Portugal, después de una década de relación.
Lejos de organizar una ceremonia multitudinaria, la pareja decidió intercambiar votos en la sala de su propia casa, acompañada únicamente por sus hijos. La elección del lugar tuvo un significado especial para Georgina, quien quería que sus hijos pudieran recordar, años después, que ahí sus padres se prometieron estar juntos.
La fecha tampoco fue casualidad. El 11 de agosto de 2026 coincidió con el décimo aniversario del día en que ambos se conocieron en una tienda Gucci de Madrid, donde Georgina trabajaba como empleada.

Un enlace lejos del lujo tradicional
Aunque la pareja es conocida por su lujoso estilo de vida, optó por una celebración sencilla y familiar. Georgina explicó que con el paso de los años dejó atrás la idea de una boda con un gran castillo, invitados y una espectacular puesta en escena.
Para ella, compartir el momento con Cristiano y sus hijos resultó mucho más especial que cualquier celebración ostentosa.
Después de intercambiar votos, la familia se trasladó al Santuario de Nuestra Señora de Fátima, donde la pareja recibió una bendición privada.
Gucci, protagonista de los looks
Los recién casados también rindieron homenaje al lugar donde comenzó su historia de amor. Ambos vistieron diseños personalizados de Gucci.
Georgina lució un conjunto blanco de seda compuesto por una falda y una prenda a juego, acompañado de zapatos personalizados y joyería de Chopard, incluida una pieza de la colección Garden of Kalahari con un diamante de 50 quilates.
Cristiano, por su parte, eligió un traje personalizado en tono beige claro, combinado con una camisa blanca y mocasines de la misma firma italiana. Los atuendos de la pareja fueron diseñados bajo la dirección creativa de Demna.
La elección de Gucci tuvo un significado especial debido a que fue precisamente en una de sus tiendas de Madrid donde se conocieron en 2016.
Una boda íntima, pero no la única celebración
Aunque el enlace fue deliberadamente privado, Cristiano adelantó que en el futuro podría celebrarse una gran boda con familiares y amigos.
La ceremonia fue fotografiada por Juergen Teller, reconocido por su estilo artístico y alejado de los tradicionales álbumes de bodas. Las imágenes forman parte del reportaje publicado por Vogue.
Cristiano y Georgina son padres de Alana Martina y Bella Esmeralda, mientras que Cristiano Jr., Eva y Mateo también forman parte de la familia. La pareja no descarta ampliar nuevamente su familia, aunque Georgina reconoció que por ahora otro bebé representaría un reto importante para la dinámica del hogar.
Tras diez años juntos, la pareja convirtió su aniversario en el inicio de una nueva etapa, con una celebración sencilla, familiar y lejos de los reflectores que normalmente acompañan a una de las parejas más famosas del mundo.
Información: Vogue