Un nuevo bloqueo en avenida López Portillo volvió a generar un severo caos vial en Cancún, afectando a cientos de ciudadanos, trabajadores, transportistas y visitantes que quedaron varados durante la noche y la mañana de este viernes. La movilización comenzó luego de que habitantes de la colonia irregular Santa Cecilia cerraran por completo la circulación para exigir la pavimentación del acceso principal a su asentamiento.
De acuerdo con los primeros reportes, alrededor de las 23:00 horas del jueves, elementos de la Dirección de Tránsito acudieron a verificar el cierre de la vialidad a la altura de dicha comunidad. En el lugar, encontraron a aproximadamente 60 personas bloqueando los tres carriles en ambos sentidos con llantas, palos y cuerdas, impidiendo el paso de cualquier vehículo.
Desvíos vehiculares insuficientes ante la protesta en Cancún
Ante la magnitud de la protesta en Cancún, personal del Gobierno Municipal, así como de la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito, permaneció en el sitio para mantener el orden público y prevenir incidentes. Al mismo tiempo, agentes de Tránsito implementaron cierres y desvíos vehiculares en los cruces de la avenida José López Portillo con Gas Auto y con la avenida Arco Norte.
Sin embargo, el bloqueo continuó durante toda la madrugada y se mantenía hasta la mañana de este viernes. Esto provocó kilométricas filas de vehículos, retrasos históricos en los traslados y una profunda molestia entre cientos de personas que se dirigían a sus centros de trabajo y que vieron colapsada su rutina matutina.
Ciudadanos pagan los platos rotos por el bloqueo en avenida López Portillo
Cabe mencionar que no es la primera ocasión en que habitantes de esta zona realizan cierres sobre una de las principales entradas y salidas de la ciudad, una situación que recurrentemente termina afectando a la población en general más que a las autoridades.
“Muchos trabajadores ni siquiera estábamos enterados de la protesta y fuimos los principales perjudicados por el cierre de la vialidad”, manifestó un ciudadano inconforme atrapado en el tráfico.
Otros afectados expresaron que, si existe un conflicto relacionado con la falta de servicios en una colonia irregular, las exigencias también deberían dirigirse hacia quienes comercializaron esos terrenos y hacia las instancias responsables de la regularización de terrenos, en lugar de colapsar la movilidad de miles de personas ajenas al problema.
El origen del conflicto: un asentamiento en tierras ejidales
La raíz del problema radica en la situación jurídica de la tierra. La colonia irregular Santa Cecilia se encuentra asentada en una zona que pertenece legalmente al Ejido Alfredo V. Bonfil. De acuerdo con la información disponible, el sitio requiere forzosamente culminar un proceso de regularización para que, posteriormente, la infraestructura pueda ser entregada al municipio y se logre avanzar en la dotación formal de servicios públicos.
Mientras tanto, el bloqueo continúa generando graves afectaciones a la movilidad en una de las arterias más importantes de la ciudad, donde nuevamente los ciudadanos terminan pagando las consecuencias de un conflicto ejidal que permanece sin solución.