El sector reporta una operación de apenas 65% durante el verano, por debajo del 70-80% necesario para afrontar la temporada baja sin recortes de personal especializado.
Cancún, Quintana Roo.— El sector náutico de Quintana Roo se prepara para enfrentar una temporada baja complicada, luego de registrar una afluencia turística inferior a la esperada durante el verano, situación que podría poner en riesgo fuentes de empleo especializado.
Francisco Fernández Millán, presidente de Asociados Náuticos de Quintana Roo (ANQR), informó que las empresas del sector prevén implementar los llamados “días solidarios”, una estrategia para evitar el despido de trabajadores durante el periodo de menor actividad.
Explicó que, para enfrentar esta etapa, las empresas requieren mantener una operación de entre 70 y 80 por ciento; sin embargo, durante la actual temporada apenas alcanzaron alrededor de 65 por ciento.
La situación también se reflejó en la actividad del parque marino, que durante el verano recibió un promedio de 2 mil 800 visitantes diarios, cuando en los días de mayor afluencia se esperaba alcanzar entre 5 mil 600 y 6 mil turistas.
Fernández Millán señaló que la baja actividad ya tuvo consecuencias para algunas empresas, pues dos marinas dejaron de operar por diferentes circunstancias.
Buscan frenar el pirataje
Durante la reunión mensual de los asociados también se abordó el Registro Estatal de Turismo de Quintana Roo (Retur-Q), cuyos detalles fueron presentados por el subsecretario de Gestión Turística, Promoción y Operación en la Zona Norte, Andrés Aguilar Becerril.
El sector náutico busca incrementar el número de empresas inscritas en este registro como parte de una estrategia para combatir el pirataje y fortalecer la formalidad dentro de la actividad turística.
Fernández Millán destacó que el trámite es gratuito; sin embargo, actualmente solo 12 de los 84 integrantes de la asociación se han registrado.
Por ello, los empresarios náuticos pretenden impulsar la incorporación de más prestadores de servicios al Retur-Q, con el objetivo de contar con un sector más ordenado y ofrecer mayores garantías a los visitantes.
Mientras llega la temporada de menor demanda, las empresas se preparan para ajustar sus operaciones y preservar al personal especializado, en un escenario marcado por menores flujos turísticos y una recuperación que todavía no alcanza los niveles esperados.