Chetumal, Q. Roo.— Los constantes encallamientos de embarcaciones en la zona arrecifal de Mahahual representan una amenaza para el ecosistema marino de la Gran Costa Maya, debido a los daños que pueden ocasionar directamente sobre las estructuras coralinas y al riesgo de contaminación por combustibles y aceites.
Víctor Rosales Hernández, presidente de la Asociación Civil Proyecto Aak Mahahual, señaló que este tipo de incidentes ocurre al menos una vez al año y que cada embarcación que queda varada sobre el arrecife puede generar afectaciones que se prolongan si no es retirada oportunamente.
Explicó que el impacto físico de una nave contra las colonias de coral puede provocar daños importantes, mientras que la presencia de combustibles o aceites a bordo representa un riesgo adicional para la calidad del agua y la vida marina.
El representante de la organización destacó que la situación puede agravarse cuando las embarcaciones permanecen durante horas sobre el arrecife, debido al movimiento constante provocado por el oleaje.
El señalamiento surgió luego del incidente registrado con el velero “Isla Caribe III”, que quedó varado aproximadamente a una milla náutica al este del Muelle de Pescadores de Mahahual.
La Secretaría de Marina activó el Sistema de Búsqueda y Rescate de la Armada de México tras recibir el reporte de emergencia. Personal naval acudió al sitio para brindar seguridad y apoyar en el traslado de los dos tripulantes hacia tierra firme.
Los ocupantes, el capitán Louis Joliot Francois, de nacionalidad francesa, y Benedikt Suykense Devos, de nacionalidad belga, ambos naturalizados mexicanos, fueron trasladados al Muelle de Pescadores y se reportaron en buen estado de salud.
La Capitanía de Puerto quedó a cargo de las diligencias correspondientes para determinar las circunstancias del incidente.
Ante estos hechos, Proyecto Aak Mahahual pidió reforzar los protocolos de atención y retiro de embarcaciones accidentadas, especialmente cuando se encuentren sobre zonas arrecifales.
Rosales Hernández consideró que una respuesta rápida puede reducir considerablemente el impacto ambiental y evitar que un accidente marítimo termine convirtiéndose en una afectación prolongada para los arrecifes de Mahahual.